Muertos funestos
En alguna cantina
las prostitutas se visten
de terciopelo,
como no sentirme atraído
si sus senos hinchados
por mi aliento de borracho
coquetean conmigo
casi a diario.
Suspicaz carmín
decorando sus labios,
bebidas adulteradas
en las copas
que traen en sus manos.
Buscan cumplir su trabajo,
quitarme todo mi dinero,
yo vine a perderlo,
no me interesa el papel,
solo quiero coger,
tener sexo y sentir
esa decadente
forma de conocer el placer.
Hembras folladoras
que extendiendo sus piernas
gravitan por mis sueños húmedos,
son tan suaves
sus vellos púbicos.
Les deseo atravesar
con mi pene aceitado
sus vaginas infectadas,
escucharles decir
eres nuestro demonio.
Sobre camas inmaculadas
cohabitan con virus de odio,
recuperan en sus huesos
la motivación
si les menciono
que traigo suficiente dinero.
Cualquier parafilia
se vuelve infinita
en esta casa clandestina,
llena de putas,
siento como si este lugar
fuese mi único hogar.
Sonrisas retorcidas
esas hembras folladoras
me miran con ojos ectópicos,
la dulce virgen
que esta en oferta
deseo tenerla,
ella no es como esas putas,
Ilumina
esta oscura habitación,
brilla
entre las sombras,
se toca los cabellos desmarañados
y un rayo de decencia
en su cóncava mueca
le dibuja
expresión
a su rostro de muñeca.
Humo aferrado al papel
del cigarro ,
gravita en este escenario
esparciéndose
por las pupilas dilatadas
de esa niña bella.
Me acerque
como un muerto viviente
a su cuello.
Convaleciente y alcoholizado
con el cráneo fracturado
le pedí amablemente
antes de caerme al suelo
me diera su nombre completo.
Intenta
mirar mi cuerpo ebrio
tendido en el suelo,
me cuesta ponerme de pie,
pero habría de hacerlo,
no me queda dignidad,
solo conservo dinero,
por eso puedo
humillarme todavía más
y no me puede juzgar.
Le dije que la buscaría
cuando el olor a muerto
que esparce mi cuerpo
desapareciera.
Cuando recobrara
la noción del tiempo
y supiera
como liberarme
de esta depresión
podría ser alguien normal
capaz de merecer
su atención.
Su respuesta
me dio el alivio,
pude irme esa noche
sabiendo
cuando volviera a ser humano
y las terapias hayan funcionado
Dios padre
nos permitiría
la formalidad de un reencuentro.
Le pediría un beso
eso pensé durante tanto tiempo.
Acto seguido
regrese del infierno,
ya no es la misma mujer
se ha corrompido.
No me importa
en lo más mínimo,
su moral satánica,
ni las marcas de agujas
pintando sus brazos.
Deseo
pasear por la calle,
tomados de la mano,
si he de amar a alguien
será ella
aun si estoy equivocado.
Me tomo tanto tiempo
desintoxicarme,
salir de los vicios,
ahora conocí el mayor de ellos.
Se nos sofocan los sentidos,
las drogas
ya no nos permiten
ser nosotros mismos.
Su vientre
desprovisto de pudor
es el recolector
de esta horrible tristeza,
la voz
gime en su muerte
se ahoga
al igual
que mi alma en pena.
Esta noche tan funesta
huele a cuerpos putrefactos
no identificados
pero que han muerto
tomados de la mano.
Línea voraz
que destroza mis aflicciones,
agujeros retóricos,
la decadencia del placer.
Por la húmeda sensación
de penetrar,
mi pene excitado
dialoga
con los testículos maltrechos,
para que se tarden
un poco más
en expulsar
ese semen ardiente.
Tantas madrugadas en trance,
probando drogas mal depuradas,
que me acercan
a este nivel
silente de sufrimiento crónico
disfrazado de felicidad
gracias a ti.
Si toda la vida
busque salir de esta depresión,
conocer al sol
sin miedo
a que iluminara mi apariencia
a los ojos de la gente,
ahora me doy cuenta
que siempre seré
un ente malviviente.
Tragando estiércol
en el coño
de
esa linda hembra
que tanto quiero
hoy me doy cuenta,
siempre
mi felicidad
será ser anormal.
Estoy conforme
la nada social
me ha aceptado,
la puta de mi novia
se mueve en la muerte conmigo,
esta decadencia
la disfruto alegremente
tomo cuchillos
y rasgo mis costras.
Tengo cómplice
para succionar
con las fosas nasales
tres líneas de polvo mágico,
voy a dormirme
velozmente,
me acepto tal como soy.
Muerto viviente,
drogadicto por naturaleza,
pervertido y mentiroso,
se que me quieres así.
Y yo te quiero a ti
puta nostálgica,
hembra adicta,
muerta funesta,
virgen violada,
asesina sin conciencia,
bella y perversa.
Somos muertos vivientes
nuestro pulso
apenas se siente,
cementerios urbanos
nos alojan diariamente.
Caminamos por instinto
la noche al igual que el día
nos quema ,
esta farsa llamada vida
es solo un escenario
en el que estamos actuando
involuntariamente.
Apenas y respiramos,
casi no nos movemos,
contigo
el entorno podría
oscilar con el tiempo
acoplando
los entrelazamientos activos
de
nuestros cuerpos funestos
en una nueva forma de existir,
la muerte se vuelve vida.
Unificando
las almas bizarras
los hilos que maneja el diablo
guían nuestros movimientos,
es Dios nuestro creador
eso no lo niego.
El que seamos monstruos,
muertos funestos
es culpa de nuestro
grave error
amarnos de esta forma
la cual
no acepta el universo.
Es bizarra
nuestra realidad
nos arrastramos,
nos desgarramos,
gruñimos miserablemente.
Ni en el cielo
ni en el infierno,
sin Dioses,
sin Demonios,
solo nosotros
existimos,
somos dueños
el uno del otro,
victimas y asesinos,
devoradores
de
amor hematófago.
En alguna cantina
las prostitutas se visten
de terciopelo,
como no sentirme atraído
si sus senos hinchados
por mi aliento de borracho
coquetean conmigo
casi a diario.
Suspicaz carmín
decorando sus labios,
bebidas adulteradas
en las copas
que traen en sus manos.
Buscan cumplir su trabajo,
quitarme todo mi dinero,
yo vine a perderlo,
no me interesa el papel,
solo quiero coger,
tener sexo y sentir
esa decadente
forma de conocer el placer.
Hembras folladoras
que extendiendo sus piernas
gravitan por mis sueños húmedos,
son tan suaves
sus vellos púbicos.
Les deseo atravesar
con mi pene aceitado
sus vaginas infectadas,
escucharles decir
eres nuestro demonio.
Sobre camas inmaculadas
cohabitan con virus de odio,
recuperan en sus huesos
la motivación
si les menciono
que traigo suficiente dinero.
Cualquier parafilia
se vuelve infinita
en esta casa clandestina,
llena de putas,
siento como si este lugar
fuese mi único hogar.
Sonrisas retorcidas
esas hembras folladoras
me miran con ojos ectópicos,
la dulce virgen
que esta en oferta
deseo tenerla,
ella no es como esas putas,
Ilumina
esta oscura habitación,
brilla
entre las sombras,
se toca los cabellos desmarañados
y un rayo de decencia
en su cóncava mueca
le dibuja
expresión
a su rostro de muñeca.
Humo aferrado al papel
del cigarro ,
gravita en este escenario
esparciéndose
por las pupilas dilatadas
de esa niña bella.
Me acerque
como un muerto viviente
a su cuello.
Convaleciente y alcoholizado
con el cráneo fracturado
le pedí amablemente
antes de caerme al suelo
me diera su nombre completo.
Intenta
mirar mi cuerpo ebrio
tendido en el suelo,
me cuesta ponerme de pie,
pero habría de hacerlo,
no me queda dignidad,
solo conservo dinero,
por eso puedo
humillarme todavía más
y no me puede juzgar.
Le dije que la buscaría
cuando el olor a muerto
que esparce mi cuerpo
desapareciera.
Cuando recobrara
la noción del tiempo
y supiera
como liberarme
de esta depresión
podría ser alguien normal
capaz de merecer
su atención.
Su respuesta
me dio el alivio,
pude irme esa noche
sabiendo
cuando volviera a ser humano
y las terapias hayan funcionado
Dios padre
nos permitiría
la formalidad de un reencuentro.
Le pediría un beso
eso pensé durante tanto tiempo.
Acto seguido
regrese del infierno,
ya no es la misma mujer
se ha corrompido.
No me importa
en lo más mínimo,
su moral satánica,
ni las marcas de agujas
pintando sus brazos.
Deseo
pasear por la calle,
tomados de la mano,
si he de amar a alguien
será ella
aun si estoy equivocado.
Me tomo tanto tiempo
desintoxicarme,
salir de los vicios,
ahora conocí el mayor de ellos.
Se nos sofocan los sentidos,
las drogas
ya no nos permiten
ser nosotros mismos.
Su vientre
desprovisto de pudor
es el recolector
de esta horrible tristeza,
la voz
gime en su muerte
se ahoga
al igual
que mi alma en pena.
Esta noche tan funesta
huele a cuerpos putrefactos
no identificados
pero que han muerto
tomados de la mano.
Línea voraz
que destroza mis aflicciones,
agujeros retóricos,
la decadencia del placer.
Por la húmeda sensación
de penetrar,
mi pene excitado
dialoga
con los testículos maltrechos,
para que se tarden
un poco más
en expulsar
ese semen ardiente.
Tantas madrugadas en trance,
probando drogas mal depuradas,
que me acercan
a este nivel
silente de sufrimiento crónico
disfrazado de felicidad
gracias a ti.
Si toda la vida
busque salir de esta depresión,
conocer al sol
sin miedo
a que iluminara mi apariencia
a los ojos de la gente,
ahora me doy cuenta
que siempre seré
un ente malviviente.
Tragando estiércol
en el coño
de
esa linda hembra
que tanto quiero
hoy me doy cuenta,
siempre
mi felicidad
será ser anormal.
Estoy conforme
la nada social
me ha aceptado,
la puta de mi novia
se mueve en la muerte conmigo,
esta decadencia
la disfruto alegremente
tomo cuchillos
y rasgo mis costras.
Tengo cómplice
para succionar
con las fosas nasales
tres líneas de polvo mágico,
voy a dormirme
velozmente,
me acepto tal como soy.
Muerto viviente,
drogadicto por naturaleza,
pervertido y mentiroso,
se que me quieres así.
Y yo te quiero a ti
puta nostálgica,
hembra adicta,
muerta funesta,
virgen violada,
asesina sin conciencia,
bella y perversa.
Somos muertos vivientes
nuestro pulso
apenas se siente,
cementerios urbanos
nos alojan diariamente.
Caminamos por instinto
la noche al igual que el día
nos quema ,
esta farsa llamada vida
es solo un escenario
en el que estamos actuando
involuntariamente.
Apenas y respiramos,
casi no nos movemos,
contigo
el entorno podría
oscilar con el tiempo
acoplando
los entrelazamientos activos
de
nuestros cuerpos funestos
en una nueva forma de existir,
la muerte se vuelve vida.
Unificando
las almas bizarras
los hilos que maneja el diablo
guían nuestros movimientos,
es Dios nuestro creador
eso no lo niego.
El que seamos monstruos,
muertos funestos
es culpa de nuestro
grave error
amarnos de esta forma
la cual
no acepta el universo.
Es bizarra
nuestra realidad
nos arrastramos,
nos desgarramos,
gruñimos miserablemente.
Ni en el cielo
ni en el infierno,
sin Dioses,
sin Demonios,
solo nosotros
existimos,
somos dueños
el uno del otro,
victimas y asesinos,
devoradores
de
amor hematófago.
No hay comentarios:
Publicar un comentario