jueves, 3 de febrero de 2011

No debería de mirarte

No debería de mirarte
Sé que no debería de mirarte
de la forma en que lo hago,
ni utilizar tu belleza como inspiración
perdóname,
por seguirte amando
disculpa que invente
leyendas de amor
para imaginar
al cerrar mis ojos
vivirlas contigo.
Yo no diría
que me arrepiento
por haberte besado con tanto cariño,
ni siquiera de conseguir
al enamórarme de ti
tanta tristeza y melancolía.
Hoy me duele tanto
que tu no sientas lo mismo,
perdóname
por darte tanto amor ,
disculpame por juntar
a las palabras embriagadas
de tu persona
escritas en tantos poemas.
Deshilando la abnegación
en tus párpados
sin poder parar
mi fidelidad al pasado
recuerod esa abnegada
torpeza
en la manera
de expresarte
la inmensidad del sentimiento
que por ti siento.
Dejando que la perturbación
en mis dedos temblorosos
inspiren un poema de amor
hoy,
en este día en la eternidad
no debería de mirarte
ni llevar en cada carta
que intento mandarte
emociones de cariño para ti.
El arrepentimiento
es el secuaz de mis errores
en este momento más que nunca
no debería de mirarte
cuando me demuestras
que realmente
para ti nunca fui
tan importante.
De los versos
que perdí en tu persona
rescríbelos llenando la frialdad
de mi dolor
con lo maravilloso
que fue nuestro pasado.
Debería borrar
todas estas letras
y así nunca más volver
a escribir un poema
Convendría gastar toda mi rabia
con la crudeza
con la que destroce tus cartas
fingiendo que todavía
puedo leerlas
repasar tus sentimientos,
creer que me amas.
Tu sombra ahora es para mi
una imagen vouyerista
seguramente día a día,
se hará más borrosa,
no se si toda la vida
pueda recordarte,
ojala sea ineficaz
mi memoria
que el corazón triunfe
aun si he de conservar
tanto dolor..
Cierto es,
alguna vez probé
la utopía
mirándote desnuda,
y desde hoy perdona a mis ojos
por mirarte
con tanto afecto
provocando a mis labios
calmar con tus besos
la soledad de mí entristecido corazón.
Te amare con devociones
a tu irónica belleza
mediante ritos de sangre
para cada instante
en que fuiste mi religión-
Alguna vez escuche en tu voz
todo el amor que antes no dolía,
han pasado los días
y la luz decadente de un faro,
estuvo presente
cuando ingerí tu saliva,
como el soluto catador
para una enzima, en los limites del sexo.
Con raciones escasas
de sentimientos
volveré a mirarte
desde lejos
para que al acariciar el viento,
pueda imaginar que es a ti.
No debería de mirarte,
eso lo sé
ni de alimentar mi desnutrida alma
con los recuerdos
que me dejaste.
Ha comenzado la noche
se que la lluvia mojándome
seguirá empapando los sutiles pasos
en las tardes que voy caminando.
Perdóname
sí mi camino desconocido
parece seguir al tuyo,
no observes mi rostro
llevo días desvelado, ¨
adicto a la madrugada
recordandote siempre.
Acechandote
cuando llegas a casa,
mirandote por la ventana,
intento imaginar cuando te miro
besar a alguien más,
que soy yo,
el que prueba tu elixir.
Me destrozaste el alma,
tantas veces,
por eso me aflijo,
usando el recurso
de escaparme sin haberme despedido
para olvidar tu piel
cubriendo las mentiras
con las caricias sobre un abismo
en esta oblicuidad.
No puedo dejar de quererte tanto,
entiendo que es un error,
más sin embargo
el documento guiando mi destino
en tu figura crea el futuro,
un futuro que te pertenece totalmente
aun después de tus engaños.

No hay comentarios:

Publicar un comentario